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La confianza como activo comercial

Por · 18 de octubre de 2026 · 7 min de lectura

La confianza como activo comercial

Chips con condiciones de seguridad, auditorías del Pentágono y un sello verificado: Washington convierte la confianza en parte de lo que EE. UU. exporta.

El 19 de noviembre de 2025, el Departamento de Comercio publicó un comunicado de tres frases que decía más sobre el futuro de las exportaciones estadounidenses que muchos discursos sobre comercio. Autorizó a G42, una empresa de inteligencia artificial de Emiratos Árabes Unidos, y a Humain, su par saudí, a comprar "el equivalente de hasta 35.000" chips avanzados Blackwell GB300 de Nvidia. Las aprobaciones quedaron "condicionadas a que ambas empresas cumplan rigurosos requisitos de seguridad y de información", y la Oficina de Industria y Seguridad del departamento seguiría supervisando su cumplimiento. Los compradores no recibieron solo los chips. Recibieron los chips junto con reglas sobre cómo protegerlos y una agencia estadounidense que seguiría controlando. Ese paquete se está convirtiendo en parte del producto. En inteligencia artificial, en las cadenas de suministro de defensa y en la electrónica de consumo, Washington trata los requisitos de seguridad, que las empresas antes archivaban como trámite, como algo más parecido a un sello de calidad. Para un comprador extranjero que elige la tecnología sobre la que funcionará su economía durante la próxima década, la pregunta ya no es solo quién fabrica el chip más rápido o el router más barato. Es con qué reglas puede convivir y qué promesas puede verificar. Vender la pila completa La expresión más clara de esta idea es un programa del que pocos ejecutivos fuera del sector tecnológico han oído hablar. El 23 de julio de 2025, la Casa Blanca emitió la Orden Ejecutiva 14320, que encargó al Departamento de Comercio crear el Programa de Exportaciones Estadounidenses de IA. Su objetivo declarado es "reducir la dependencia internacional de las tecnologías de IA desarrolladas por nuestros adversarios". La orden no promueve chips ni software por separado. Pide a consorcios industriales que propongan paquetes completos: hardware y centros de datos para IA, servicios de nube y redes, flujos de datos, modelos de IA, aplicaciones para sectores como la salud, la educación y la agricultura y, como capa obligatoria, medidas para garantizar "la seguridad y la ciberseguridad de los modelos y sistemas de IA". Comercio abrió su primera convocatoria el 1 de abril de 2026 y recibió propuestas hasta el 30 de junio. Los paquetes seleccionados pueden obtener promoción prioritaria de gobierno a gobierno, una tramitación más rápida de licencias de exportación y un acceso más fácil al financiamiento federal. El 6 de julio, la Administración de Comercio Internacional informó que las empresas habían presentado 78 solicitudes, que serían evaluadas antes de que el secretario emitiera las designaciones finales. No fijó fecha para esas decisiones. La lógica es tan comercial como estratégica. Un gobierno que compra un sistema nacional de IA elige proveedores, estándares operativos y un ecosistema tecnológico del que dependerá durante años. Un paquete que llega con una capa de seguridad, una licencia de exportación ya aprobada y el respaldo de Washington es más fácil de defender ante un parlamento que un sistema más barato cuya cadena de suministro nadie puede auditar, siempre que también responda a las necesidades técnicas y al presupuesto del comprador. La auditoría detrás del contrato La cadena de suministro de defensa muestra la promesa y el precio de este enfoque. El 10 de noviembre de 2025, el Pentágono empezó a aplicar de forma gradual la Certificación del Modelo de Madurez en Ciberseguridad, conocida como CMMC, mediante una norma definitiva publicada en el Registro Federal. Los contratistas que manejan información sensible del gobierno deben demostrar que sus sistemas cumplen ciertos controles de seguridad antes de poder ganar los contratos. La norma se aplica a los contratistas "extranjeros o nacionales". El departamento calculó que, con el tiempo, alcanzaría a unas 338.000 empresas, la mayoría pequeñas. Desde entonces, el despliegue se frenó. El 13 de julio de 2026, el departamento suspendió la Fase II, que iba a exigir evaluaciones de terceros a partir del 10 de noviembre de 2026. Alude a "costos de cumplimiento prohibitivos" para las pequeñas empresas y a la falta de evaluadores calificados, y creó un grupo de trabajo para revisar el programa. Las autoevaluaciones de la Fase I siguen vigentes, al igual que las obligaciones de seguridad de fondo. La pausa recuerda que una credencial solo tiene valor si los proveedores pueden permitirse obtenerla. Para un taller mecánico de Ohio o un proveedor de piezas de Polonia, los nuevos controles y auditorías son un costo real. Un programa que verifique la seguridad sin expulsar a las pequeñas empresas de la cadena de suministro les daría algo más útil que una carga: la prueba, reconocida por un cliente exigente, de que sus sistemas son confiables. Un sello que tuvo que ganarse su propia confianza La versión para consumidores muestra la seriedad con que Washington trata ahora la pregunta de quién hace la verificación. El U.S. Cyber Trust Mark, un sello voluntario gestionado por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), busca indicar a los compradores que una cámara inteligente o un monitor para bebés cumple normas de ciberseguridad basadas en las pautas del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología. En 2025, el programa se estancó por su propia cadena de suministro. UL Solutions, elegida como administradora principal, renunció el 19 de diciembre después de que la FCC examinara su empresa conjunta con una compañía china y sus laboratorios de prueba en China. El 13 de abril de 2026, la comisión designó para reemplazarla a la ioXt Alliance, una organización sin fines de lucro con sede en EE. UU. La demora le costó tiempo al programa. También dejó claro que un sello de confianza vale tanto como quienes lo verifican, y que Washington estuvo dispuesto a esperar antes que comprometer esa cadena. Lo que cuesta la confianza Las objeciones más agudas vienen de quienes comparten el objetivo. En un análisis publicado el 11 de junio en Just Security, Sam Winter-Levy y Teddy Tawil, del Carnegie Endowment for International Peace, sostuvieron que el programa de exportaciones de IA corre el riesgo de atribuirse acuerdos que las empresas estadounidenses ganarían de todos modos. Señalaron que el primer proyecto promocionado fue un centro de datos en Corea del Sur, un aliado cercano que ya compra a proveedores estadounidenses, y pidieron a Comercio que defina mercados prioritarios donde la competencia con los proveedores chinos sea real. La crítica afina el argumento en lugar de debilitarlo. La confianza tiene valor comercial donde el comprador tiene una alternativa real. En Seúl, confirma una elección ya hecha. En un país que evalúa una oferta más barata de un rival estratégico, una capa de seguridad respaldada por una agencia estadounidense puede decidir el contrato. La próxima prueba Las piezas están en su lugar: aprobaciones de chips ligadas a condiciones de seguridad, una certificación de defensa que también deben cumplir los proveedores extranjeros, un sello para consumidores con un administrador verificado y un programa de IA que vende la seguridad como parte del paquete. Tres decisiones mostrarán si todo esto suma una estrategia exportadora. Comercio debe elegir entre las 78 propuestas de IA y decir a qué países apuntan. El grupo de trabajo del Pentágono debe encontrar una versión del CMMC que los pequeños proveedores puedan cumplir. La FCC debe lograr que los dispositivos con el sello lleguen a las tiendas. Si esos pasos llegan a los mercados donde los compradores todavía pueden elegir, Estados Unidos estará vendiendo algo que a sus competidores les cuesta copiar: tecnología que viene con pruebas. Fuentes Las citas están traducidas del original en inglés. Los títulos de las fuentes se mantienen en su idioma original. • Departamento de Comercio de EE. UU., Statement on UAE and Saudi Chip Exports (19 de noviembre de 2025) • Casa Blanca, Executive Order 14320: Promoting the Export of the American AI Technology Stack (23 de julio de 2025) • Administración de Comercio Internacional, Department of Commerce Begins Inaugural Call for Proposals for American AI Exports Program (1 de abril de 2026) • Administración de Comercio Internacional, Commerce Statement on Application Conclusion, Next Steps of the American AI Exports Program (6 de julio de 2026) • Registro Federal, DFARS: Assessing Contractor Implementation of Cybersecurity Requirements, final rule (10 de septiembre de 2025) • Davis Wright Tremaine, Department of Defense Suspends CMMC Phase II (julio de 2026) • Broadband Breakfast, FCC Seeking More Cyber Trust Mark Administrators (26 de enero de 2026) y FCC Picks ioXt Alliance to Head Cyber Trust Mark Program (abril de 2026) • Sam Winter-Levy y Teddy Tawil, análisis del American AI Exports Program, Just Security (11 de junio de 2026)

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